Profesionales, técnicos y expertos analizaron el valor del arbolado como infraestructura esencial para construir ciudades más saludables, resilientes y sostenibles
La Asociación Multisectorial de la Jardinería Andaluza (AMJA) colaboró con ARBORCITY para celebrar en Sevilla la Jornada Técnica sobre Servicios Ecosistémicos. Árboles Urbanos: Valoración y Comunicación, un encuentro que reunió a profesionales de la jardinería, técnicos municipales, consultores, investigadores y especialistas en infraestructura verde para profundizar en uno de los grandes retos de las ciudades actuales: conocer, valorar y comunicar los beneficios que aporta el arbolado urbano a la sociedad.
Celebrada en la Fundación Valentín de Madariaga y Oya, la jornada despertó un gran interés entre los asistentes, que participaron activamente en las distintas ponencias y en el taller práctico, poniendo de manifiesto la creciente preocupación por integrar la infraestructura verde como un elemento estratégico de la planificación urbana.
La jornada fue presentada por Pedro Torrent, técnico del Ayuntamiento de Sevilla, quien destacó la importancia de valorar los servicios ecosistémicos del arbolado urbano como una herramienta fundamental para avanzar hacia ciudades más saludables, resilientes y sostenibles. El encuentro reunió a destacados especialistas del sector, entre ellos Óscar Martínez Gaitán, experto en Infraestructura Verde Urbana y fundador de Los Árboles Mágicos; Ana Macías Palomo, directora de Arbocity y profesora de la Universidad Rey Juan Carlos y Claudia Menéndez Cantón, Project Manager de Arbocity, quienes abordaron la valoración, gestión y comunicación de los beneficios ambientales, sociales y económicos que aportan los árboles a nuestras ciudades.
Valorar para gestionar mejor
Uno de los principales mensajes que dejó la jornada fue la necesidad de cuantificar los servicios ecosistémicos que generan los árboles urbanos. Conocer el valor ambiental, social y económico del arbolado permite justificar las inversiones públicas, mejorar la planificación y facilitar la toma de decisiones basadas en criterios técnicos.
Durante las diferentes intervenciones se puso de relieve que los árboles no solo embellecen las ciudades, sino que constituyen una infraestructura verde capaz de reducir la temperatura urbana, mejorar la calidad del aire, captar carbono, favorecer la biodiversidad, disminuir la contaminación acústica y generar importantes beneficios para la salud física y mental de la población.
Herramientas para medir los beneficios del arbolado
El programa permitió conocer metodologías y herramientas de referencia para la valoración de los servicios ecosistémicos, como i-Tree, ampliamente utilizada a nivel internacional para cuantificar los beneficios ambientales y económicos del bosque urbano.
Asimismo, se presentó la aplicación desarrollada dentro del proyecto europeo EUVETTreeTag y la campaña EUTreeTags 2026, iniciativas que contribuirán a mejorar el inventario, la gestión y la comunicación del valor del arbolado urbano. Los asistentes pudieron participar además en un taller práctico sobre inventario y modelización de servicios ecosistémicos, acercando estas herramientas a la realidad de ayuntamientos y empresas del sector.
Comunicación y sensibilización: un reto imprescindible
La jornada incidió también en la importancia de comunicar de forma eficaz los beneficios que aportan los árboles a la ciudadanía. Los expertos coincidieron en que hacer visibles los servicios ecosistémicos resulta fundamental para incrementar la sensibilización social y favorecer políticas públicas que sitúen la infraestructura verde entre las prioridades de las administraciones.
Solo cuando la ciudadanía comprende el valor que aportan los árboles en términos de salud, confort térmico, bienestar y adaptación al cambio climático es posible consolidar una verdadera cultura del verde urbano.
Una apuesta por las ciudades del futuro
Con iniciativas como esta jornada, AMJA continúa promoviendo la formación técnica y la difusión del conocimiento en torno a la infraestructura verde urbana, contribuyendo a que profesionales y administraciones dispongan de herramientas que permitan diseñar ciudades más resilientes, sostenibles y preparadas para afrontar los efectos del cambio climático.
El éxito de participación y el elevado nivel técnico de las ponencias confirman el creciente interés del sector por incorporar la valoración de los servicios ecosistémicos a la gestión del arbolado urbano, entendiendo los árboles como una inversión estratégica para la salud, el bienestar y la calidad de vida de la ciudadanía.











