Fuente: Diario Sur. Lorena Cádiz
Entrevista de DIARIO SUR a Andrés Guzmán, de Viveros Guzmán, a la paisajista Rosa Ceño y a Aurora Baena, gerente de AMJA.
Jardinería un sector en constante transformación
Málaga es la provincia andaluza que más empresas aglutina en este campo. Se calcula que genera 65000 puestos de trabajo directos. Muchas de ellas se enfrentan al reto de a las condiciones de sequía.
Fue en los años 90 cuando el sector de la jardinería comenzó a profesionalizarse. El verde empezó a coger cierta fuerza y mayor presencia en las ciudades. Aquellos fueron los años de lo exótico, las plantas bonitas que hacían las veces de decorado, sin ir más allá. Mucho ha cambiado desde entonces el sector de la jardinería o sector verde, que hoy en día aglutina a una amplia variedad de profesionales y empresas, en las que la formación y la capacidad de adaptación a los cambios son importantes. Cambios como el que ahora están afrontando para adaptar sus negocios a una sequía que, todos coinciden en ello, ha venido a quedarse.
Según explican desde la Asociación Multisectorial de la Jardinería Andaluza, AMJA, se calcula que actualmente hay unas 6.000 empresas vinculadas al sector verde en Andalucía, de las que el 65% aproximadamente están en Málaga. Se estima que en el caso de la provincia malagueña generan unos 65.000 puestos de trabajo directos y una facturación de 130 millones. En toda Andalucía, según los datos de AMJA, cuidan más de 12 millones de metros cuadrados de espacios públicos. A eso habría que sumar los innumerables jardines privados de los que no existe contabilidad.
Estos datos reflejan que Málaga es la provincia que más empresas de este sector aglutina, en buena medida gracias a la Costa del Sol y a la habitual presencia de extranjeros desde hace décadas. “Hemos aprendido mucho de los extranjeros que se compraron una casa y querían un jardín bonito y eso hizo que los de aquí nos planteáramos algo igual. Málaga es una de las provincias más avanzadas de toda España en jardinería y en parte es gracias a eso. Una cantidad importante de nuestros clientes son extranjeros. en zonas de Costa incluso son más del 50% de la clientela”, explica Andrés Guzmán, responsable de la empresa Viveros Guzmán, una de las empresas más potentes a nivel nacional dentro del sector, con viveros en Alhaurín de la Torre, Marbella y Tenerife, con varias fincas de producción de plantas en Alhaurín y un total de 350 trabajadores.
También la climatología malagueña ha favorecido una mayor demanda de zonas verdes públicas y privadas, que han propiciado el desarrollo del sector. Aunque esa climatología, condicionada ahora por la sequía persistente, es también la que está detrás de la progresiva transformación del negocio de la jardinería.
Los espacios verdes no son un problema, son la solución
“Ya hace tiempo que los profesionales nos hemos dado cuenta de que los trabajos que realizamos tienen que ser sostenibles, adaptados a nuestra climatología. Hoy en día se pueden hacer jardines bonitos, agradables, que cuenten con zonas de sombra y con pocas necesidades de agua, además de usar tecnologías para el riego que tengan ya marcado el ahorro de agua”, explica Aurora Baena, gerente de AMJA, quien defiende que “a la hora de diseñar jardines públicos y privados hay estudios previos para que se mantengan con el tiempo, con poco consumo de agua y poco mantenimiento”.
“En los últimos 20 años, las empresas de jardinería han mejorado mucho, con más profesionales, más preparación técnica y especialización”, continúa Baena.
Dentro del sector el perfil de las empresas es amplio y variado, de manera que bajo un mismo paraguas se aglutinan empresas de mantenimiento de jardines paisajistas, empresas de sustratos y de abono firmas de maquinaria, de riego, de vehículos eléctricos, de jardinería vertical y techos verdes, así como, de césped y de certificación ecológica, entre otras.
“La mayoría de nuestros asociados son pequeñas y medianas empresas, porque las grandes empresas son pocas, aunque es cierto que aglutinan una cifra muy importante de empleados”, detalla Baena.
Volviendo a la sequía, desde AMJA defienden que “el peso de esta realidad recae principalmente en la administración pública, que es la responsable de ir mejorando las infraestructuras, porque Málaga es la provincia con más consumo de agua y menos infraestructuras de acopio. Eso no quita que, en paralelo, desde el sector, avancemos hacia soluciones basadas en la naturaleza, evitando céspedes de alto consumo y buscando variedades autóctonas que necesiten menos agua, también investigando mucho en sistemas de riego más sofisticados para controlar el ahorro de agua o generando infraestructuras que permitan recoger el agua residual”, aseguran desde la asociación.
“La sequía no es algo de ahora es la tendencia futura, junto con el aumento de temperaturas. Tenemos que adaptarnos a esto y tener en cuenta que las zonas verdes no son un problema son la solución para reducir esas temperaturas”.
Ritmo lento
“El año pasado fue un año muy difícil para nosotros por la sequía. Los clientes comenzaron a demandarnos otro tipo de plantas más resistente a la sequía. Nosotros oímos la demanda y nos pusimos a producir ese tipo de plantas, pero estamos hablando de un ser vivo, no es algo que se fabrica de un día para otro, pueden tardar un año o dos en estar listas, el problema es que este año ha llovido un poco más y a la gente parece que se le olvida. Ahora ya no vuelven a pedir flores, que son más alegres, pero necesitan más agua”, explica Andrés Guzmán.
El responsable de viveros Guzmán también explica que los cambios que está motivando la sequía son a medio y largo plazo y son cambios que afectan en su caso a la oferta de productos, pero también a nivel interno planteando medidas de ahorro de agua o creando instalaciones que permitan el reciclaje aprovechando el agua de la lluvia.
“Estamos en un periodo en el que empieza a haber cambios. Antes, los arquitectos diseñaron los espacios verdes sin conocimiento de la sostenibilidad o de las especies. Por eso ahora en Madrid están quitando kilómetros de la especie Arizonica por la cantidad de alergia, o en el sur hay innumerables ficus que están levantando las aceras. Todo eso se hizo hace muchos años sin contar con profesionales”, explica Rosa Ceño, paisajista y propietaria de la empresa Rosa Paisajista en Marbella.
Ella lleva casi toda su carrera diseñando paisajes que apenas necesiten agua. El cambio climático ha venido para quedarse afirma y asegura que tiene ya varios clientes que están retirando el césped de su casa y sustituyéndolo por otro tapiz antes que en vez de dos riegos al día necesitan uno semanal.
Hay que naturalizar las ciudades, eso nos ayudará a vivir mejor
Rosa Ceño es paisajista, su empresa está ubicada en Marbella, aunque también trabaja por otras zonas de España. Tras una larga trayectoria, Ceño está especializada en la creación de espacios saludables. De esa forma, ella concibe el diseño de un jardín como un espacio en el que ayudar a vivir mejor y que incluso pueda tener condiciones terapéuticas.
“El jardín es un elemento de naturalización de las ciudades. La naturaleza es una aliada por eso está demostrado que un espacio verde baja los niveles de cortisol o por eso en el código íbamos buscando desesperadamente los espacios verdes para sentirnos mejor”.
Faltan profesionales y una mayor valoración social y política
El sector verde reivindica su importancia, aunque reconoce que desde el COVID existe un cambio de mentalidad y pide avanzar en esa materia.
“El sector verde como cualquier otro cuenta con sus propios problemas y demandas. Uno de ellos es que, al igual que otros sectores, como el de la hostelería, no tenemos personal preparado es muy difícil encontrar jardineros. No existe una oferta de formación y no hay interés ni valoración de la profesión”, se lamenta Aurora de Baena, gerente de la Asociación Multisectorial de la Jardinería Andaluza, AMJA. Baena recuerda que hace años esta profesión tuvo una amplia demanda y muchas salidas profesionales, pero asegura que hoy en día eso ha cambiado y no termina de entender los motivos ya que, aunque se trata de un trabajo físico, a diferencia de la hostelería los honorarios suelen ser buenos.
Junto a esto, desde AMJA reivindican una mayor sensibilidad social en la valoración de los jardines. El COVID ayudó a valorar el verde en la ciudad y la importancia de tener un parque cerca, pero todos deberíamos tener más presente la regla 3-30-300, es decir que desde tu casa veas 3 árboles, que haya un 30% de cobertura arbórea en tu barrio y que vivas a menos de 300 m de un parque. Todo eso es necesario para vivir bien y la sociedad tiene que entenderlo, señaló Baena, quien reconoce que hemos mejorado mucho en ese sentido, pero considera que aún queda mucho por hacer en la concienciación social.
También es fundamental para la Asociación que las Administraciones Públicas cuenten con los profesionales del sector y los científicos a la hora de diseñar nuevos espacios, que el concejal de turno no tome decisiones por su cuenta y riesgo, sino que haya técnicos preparados en los ayuntamientos o se subcontraten empresas especializadas, porque ya no vale hacer lo que se hacía en otras generaciones, ahora hay que estudiar la realidad y la necesidad de cada territorio siempre de la mano de un profesional.
La gente ve una planta, pero no es consciente de todo el trabajo que hay detrás de ella
“Este es un sector sobre el que no existen demasiados conocimientos. Se ve una planta, pero no se sabe qué hay detrás el trabajo que implica. Aún nos regimos por la normativa de la agricultura, vamos detrás de ellos y no tenemos peso en la toma de decisiones a nivel público, por eso creo que todavía estamos poco reconocidos”, afirma por su parte Andrés Guzmán, de Viveros Guzmán, que asegura que en otros países europeos la realidad es bien distinta y existe mucho más reconocimiento y afición que en España
