Cada vez son más las ciudades que adoptan modelos compactos, reduciendo el tráfico en el centro con zonas peatonales, abriendo nuevos espacios verdes en todos los barrios.
Fuente: La Vanguardia
La ciudad de los 15 minutos es compacta y sus ciudadanos tienen todos los servicios, espacios de ocio, zonas verdes y lugar de trabajo a menos de un cuarto de hora andando.
El concepto de la ciudad de los 15 minutos no es nuevo, lo acuñó el urbanista colombiano y profesor de la Sorbona Carlos Moreno en 2016, pero hoy surge como una solución para la consecución de los ODS. Son ciudades compactas en las que sus habitantes tienen todos los servicios necesarios, como escuelas, tiendas, parques y lugares de trabajo a solo un cuarto de hora desde su casa.
Para Moreno, “la ciudad de los 15 minutos busca recuperar el carácter multipolar de las urbes, acercar los servicios a la gente, dar más importancia a lo local, recuperar los vínculos de vecindad, salir del estatus social impuesto por el mundo del trabajo y guardar las distancias con esa ciudad entregada a los coches para recuperar el amor por los lugares”, escribe en su libro La revolución de la proximidad, publicado por Alianza Editorial.
Menos emisiones
Ese tipo de ciudades más densas y compactas evitan el uso de los automóviles, lo que reduce las emisiones contaminantes y el consumo de combustibles fósiles, para mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Además, al tener todos los servicios necesarios cerca, las ciudades de los 15 minutos promueven la interacción social y la actividad física. “La mejor movilidad es la que no se hace”, asegura Moreno en una entrevista a Ciudadanía Metropolitana. “Nos movemos mucho porque el mundo urbano ha separado espacialmente las funciones claves, que son: la vivienda, el trabajo, el abastecimiento, la educación, la salud y el ocio”, añade el urbanista, que ha sido asesor de la alcaldía de París.
Múltiples beneficios
Los expertos destacan los múltiples beneficios de este tipo de urbes. En el plano individual, al evitar los largos desplazamientos, los ciudadanos ganan tiempo que pueden emplear para diferentes actividades de ocio. Y al desplazarse a pie o en bicicleta mejoran su salud física y mental. La comunidad también se beneficia de este tipo de ciudades, ya que se crean espacios públicos donde reunirse y hacer comunidad.
Muchas grandes urbes de diferentes continentes están avanzando hacia este modelo, con propuestas innovadoras como las superilles en Barcelona o el proyecto Street Moves en Suecia que promueve que los vecinos tomen decisiones sobre cómo se utiliza el espacio público. Este cambio es crucial en un futuro en el que dos terceras partes de la población mundial vivirán en megaciudades.
Un modelo que se extiende por el mundo
Cada vez son más las ciudades que adoptan modelos compactos, reduciendo el tráfico en el centro con zonas peatonales, abriendo nuevos espacios verdes en todos los barrios y apostando por la movilidad sostenible, en bicicleta o a pie.

París
Francia
Es la ciudad europea donde se puso en marcha el concepto acuñado por el urbanista Carlos Moreno, asesor de la alcaldía de París. Él es el encargado de convertir la capital francesa en una ciudad de proximidad. Su modelo se basa en cuatro pilares: proximidad, diversidad, densidad y ubicuidad, con el objetivo de poder disfrutar de la ciudad de una manera sencilla y asequible. Favorece los desplazamientos en bicicleta o a pie y acerca los servicios a los ciudadanos para que no tengan que hacer largos trayectos en automóvil.

Melbourne
Australia
El Gobierno ideó un plan piloto para crear barrios autosuficientes en los que los ciudadanos tengan acceso a todos los servicios a menos de 20 minutos a pie. Además, según el Plan Melbourne 2017-2050, todos los trabajadores deberían poder llegar a su puesto de trabajo en el mismo período de tiempo. El objetivo de las autoridades es “crear áreas locales accesibles, seguras y atractivas en las que la gente pueda cubrir la mayoría de sus necesidades cotidianas con un paseo de 20 minutos, en bicicleta o transporte público, para hacer Melbourne más saludable e inclusiva”.

Estocolmo
Suecia
El proyecto Street Moves, aplicado en algunas ciudades del país, promueve que los vecinos puedan tomar decisiones sobre cómo debe utilizarse el espacio público donde habitan, lo que favorece la cohesión social. Las encuestas han dado la razón a los promotores del proyecto: Vinnova (la Agencia Gubernamental Sueca para Sistemas de Innovación) y el ‘think tank’ de diseño de ArkDes, el Centro Sueco de Arquitectura y Diseño. En las zonas donde se decidió quitar espacio a los coches para ganarlo para los ciudadanos, el 70% de los vecinos aseguraron que el cambio había sido muy positivo.

Barcelona
España
La ciudad catalana ha apostado por las ‘superilles’ en el centro del Eixample. Se han cerrado al tráfico calles y plazas, para convertirlas en zonas peatonales verdes y con carriles bici. La urbe ya favorece el concepto de ciudad de los 15 minutos, porque el 64% de Barcelona tiene un equipamiento cultural, deportivo o de ocio a menos de 15 minutos caminando, y el 81% tiene una estación de transporte público o bicicleta a menos de un cuarto de hora a pie, entre otras ventajas.

Shanghái
China
Shanghái y otras ciudades chinas como Guangzhou están incorporando el concepto de proximidad en sus planes de desarrollo urbanístico. El Great City Plan de Shanghái aspira a crear pequeñas ciudades satélite alrededor de la gran urbe, que tiene 26 millones de habitantes y se ha convertido en un gran centro financiero y tecnológico.
Estas pequeñas ciudades cuentan con todos los servicios para los habitantes de estas zonas, a la vez que mantienen un sistema de transporte público eficiente con el centro de la ciudad para mejorar la conectividad y evitar el uso del vehículo privado. El modelo ha tenido tanto éxito que las autoridades chinas tienen previsto aplicarlo a otras 50 grandes urbes.
“La mejor movilidad es la que no se hace”
Carlos Moreno. Urbanista colombiano
Seis claves para las nuevas urbes
La ciudad de los 15 minutos es un concepto en evolución, pero hay algunas características básicas que se mantienen en todas las propuestas de los urbanistas que están trabajando en ellas.
1.- En una ciudad compacta, los servicios como tiendas de comestibles, escuelas, centros de atención médica, parques y lugares de trabajo están a solo 15 minutos a pie o en bicicleta desde cualquier punto de la ciudad. En el caso del lugar de trabajo es especialmente importante ya que actualmente empleamos una media de 60 minutos para ir de casa al trabajo, lo que supone una pérdida de tiempo que se resta de la vida social, familiar y personal. También dificulta la conciliación familiar y laboral, y se producen pérdidas de productividad económica y laboral.
2.- Este tipo de ciudades son más densas demográficamente, lo que facilita una infraestructura de transporte público más eficiente y accesible. También favorecen el uso de las bicicletas y la creación de carriles bici seguros o calles peatonales con comercios y espacios para el ocio. En estas ciudades el transporte de mercancías se realiza con pequeños vehículos eléctricos.
3.- Todos los residentes de las ciudades de los 15 minutos deben tener acceso a zonas verdes cerca de su casa, lo que supone la creación y preservación de estos espacios que se convierten en pulmones verdes que limpian el aire, mejoran su calidad y reducen las temperaturas durante las olas de calor. Estas zonas verdes, además, mejoran las relaciones sociales entre los vecinos ya que son un punto de encuentro.
4.- Otra de las características que apuntan los expertos para este tipo de ciudades es que cada vecindario debe contar con diferentes tipos de viviendas, de diferentes tamaños y asequibles para todo tipo de bolsillos con el fin de albergar muchos hogares diferentes. Esto favorece la redistribución de servicios en barrios empobrecidos y supone una oportunidad para grupos sociales desfavorecidos y sus necesidades específicas.
5.- También apuestan los urbanistas por la creación de ‘coworkings’ en edificios en desuso y por una mayor distribución de las oficinas de una misma empresa en puntos estratégicos de la ciudad, en lugar de concentrar toda su actividad en grandes complejos de oficinas situados en la periferia de las ciudades o aglutinados en distritos financieros.
6.- El urbanista Carlos Moreno defiende que la ciudad de los 15 minutos convierte el territorio en poliédrico y mejora la calidad de vida en los barrios del extrarradio con la creación de nuevas infraestructuras para los vecinos.

En la imagen, tejados verdes en París capaces de producir energía.

Parque de Estepona. Málaga. Genera beneficios ecosistémicos y mejora la salud.