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05 Ene

AMJA ha contado con la reflexión de personalidades de reconocido prestigio: Agulló, Elías Bonells, Sáiz de Omeñaca, Sánchez de Lorenzo Cáceres y Valdés Castrillón, en torno a nuestra realidad socioempresarial y profesional. En esta ocasión entrevistamos a Miguel Agulló Velasco:

A pesar de su extensa experiencia y con muchísimas obras de interés a sus espaldas, Miguel Agulló es conocido como “El hacedor de Atocha” por la ejecución del Jardín de la Estación de Atocha de Madrid y que junto con su libro “Madrid. Puerta de Atocha. Jardín Tropical” forman ya parte de la historia del ferrocarril español.

Ha viajado por medio mundo tras su pasión. Su entrevista no es más que el reflejo de una trayectoria llena de positivismo y vitalidad, en donde nada se interpone a su amor por “sus amigas” las plantas.

 

MIGUEL AGULLÓ VELASCO. Alicante.

Desde antes de terminar sus estudios su futuro quedó marcado por las plantas ornamentales, en el último año de carrera hizo un Diplomado en Producción de Flores y Plantas Ornamentales, desde entonces sus preferencias estaban claras. En el primer año de trabajo se dedicó a la decoración y mantenimiento de interiores: RUMASA en Alicante y Murcia era su cliente VIP.

Participó en obras como:

  • Villa Olímpica, plantando en Barcelona, en solo tres días, 460 palmeras datileras de 4-4,5 m., entre otras existentes en la avenida de Carles I.
  • Expo´92 Sevilla.
  • Jardín Tropical de Atocha.
  • Localización, suministro (desde selvas tropicales lluviosas de Costa Rica y Brasil) de las plantas y árboles de la Burbuja Amazónica, del Pabellón de la Naturaleza de la Expo de Sevilla.
  • Parque Biológico y Botánico El Retiro, en Churriana, Málaga.
  • Golf El Plantío en Alicante.
  • Faunia en Madrid.
  • Port Aventura en Salou.
  • Expo´98 Lisboa
  • Oceanario de la Expo´98
  • Mantenimiento del Jardín de Atocha desde 1.992 hasta 2.003.
  • Costa Ballena en Rota
  • Terra Natura en Benidorm
  • Proyectos para el desarrollo del Oasis Histórico de Ghadames, Libia.

En el año 2.015 fue Coordinador y Director del Primer Diplomado en Diseño y Proyectos de Jardinería y Paisajismo dictado (así se dice allá) en Colombia, Universidad del Norte de Barranquilla.

Actualmente, sin dejar la jardinería activa ni el suministro de plantas, se centra en el diseño y proyectos, entre los que se encuentra un Máster Plan de Paisajismo para restaurar el Campo de Golf La Marquesa, en Rojales (Alicante).

Con la EPSO de Orihuela, de la Universidad Miguel Hernández de Elche, está preparando un Diplomado en Diseño, Proyecto, Construcción y Mantenimiento de Jardines, destinado a aficionados y profesionales de la jardinería, para que obtengan unos conocimientos que les cualifique para el desarrollo de sus actividades con las plantas naturales.

Por último, como proyecto ilusionante, es fundador, junto a otros cuatro ingenieros de Alicante y la participación de los Colegios de Ingenieros Técnicos Agrícolas y Grados, de la ONG denominada  AGRICOLAE MUNDI, destinada a ofrecer formación y técnicas de cultivo en países en desarrollo. Éste es el proyecto donde vuelca sus esperanzas de futuro. “Creo que además de formar en la producción de alimentos, en cooperación hay que formar a los pueblos en la decoración de sus vidas, calles y casas particulares, no solo hay que comer, el alma también hay que llenarla”.

1.- ¿Qué opinión tiene sobre las Pymes del sector de la jardinería?

Existen muchas empresas que cuentan con técnicos y personal cualificado y muy bien formado. Pero, desgraciadamente, el nivel de exigencia es bajo y todavía hay demasiadas empresas sin formación ni capacitación, que trabajan a bajo coste, pero sobre todo que denigran el concepto “JARDINERÍA” haciendo que todos parezcamos ser iguales.

Creo que debe exigirse un mínimo elevado de preparación a todo aquel que se llame “jardinero”.

2.- En su vida profesional ¿qué relación ha tenido con la pequeña y mediana empresa?

Plena. Yo pertenezco a los luchadores de las Pymes, además siempre he colaborado y colaboro con colegas de Pymes.

Es cierto que he trabajado para grandes empresas, pero el sector es un gran conjunto de pymes y autónomos, mis clientes en un 70 % son Pymes.

Por otro lado, cada vez que construimos un jardín, buscamos colaboradores de la zona en la que trabajamos, con ello, evitamos disponer de excesivo personal, aprovechando los importantísimos conocimientos locales del sector que las Pymes tienen de cada zona tienen.

3.- El sector de la jardinería está pasando por momentos difíciles, ¿cuáles son en su opinión, las medidas a tomar para mejorar la situación?

Todos los que estamos relacionados con la construcción hemos pasado, seguimos pasando, por dificultades. Yo me marché a Colombia por falta de trabajo en España.

Actualmente, el panorama está cambiando lentamente a mejor.

Creo que es un adecuado momento para que se refuerce el sector, el asociacionismo es un elemento fundamental para un progreso conjunto, apoyándose las empresas con los mismos problemas y propósitos. Lograr objetivos concretos para mejorar las relaciones entre colegas y con instituciones y grandes empresas es fundamental.

Resulta fundamental la tecnificación y profesionalización de las empresas de jardinería y la exigencia de mínimos de calidad y responsabilidad, las asociaciones deben evitar admitir a cualquiera en su seno, imponiendo unas bases mínimas a cumplir por sus asociados, de tal manera que se cree un “sello” de fiabilidad, que el hecho de pertenecer a la asociación transmita a clientes y proveedores.

4.- En cuanto a las licitaciones, las empresas pequeñas y medianas tienen poco acceso a ellas. ¿Cuáles son los problemas que en la actualidad ve en la integración de las Pymes en la gestión del verde urbano en la administración pública? ¿Porqué no se contratan estas empresas a pesar de estar cualificadas?

En las grandes ciudades existe un problema de fiabilidad financiera, garantizar el servicio. Las grandes empresas poseen capitales y financiación que es muy complicado alcanzar por las pymes.

Además, aunque no es cierto, la sensación generalizada es que estas grandes empresas están más capacitadas y poseen técnicos con formación y equipos bien cualificados.

Lo cierto es que las empresas medianas y pequeñas suelen estar mejor capacitadas para la jardinería, no olvidemos que la jardinería es algo más que un profesional trabajando, hay que tener amor a las plantas y sentir por ellas, eso lo hacemos los que trabajamos con ellas, los directivos de las grandes empresas solo saben de números, nosotros sabemos de seres vivos.

El mantenimiento de Atocha lo perdimos en 2.003, llevaba once años con mis amigas, los jardineros que las trataban las conocían, las plantas y nuestro equipo eran amigos. Yo le comentaba al gerente de la Estación lo que las plantas me decían cada semana, al principio pensó “este tío está como una cabra”, meses más tarde se paseaba conmigo por el jardín para saber que nos estaban diciendo las plantas. Perdí el mantenimiento yendo 3 millones de pesetas más barato que la gran empresa que se lo adjudicó, el tema es que ofrecieron a RENFE una mejor financiación, la empresa pertenecía a un gran banco y su interés por el mantenimiento era dotar a su empresa de un jardín de referencia y venderla; así sucedió. Nos separaron a los amigos y sucedió lo inevitable, lo que sucede cuando nos separamos de seres queridos, las plantas empezaron a ir a peor y el jardín a perder efectivos.

Me refiero a que la jardinería debería mantenerse como antiguamente, con el jardinero de siempre, que tras plantar el jardín se queda a cuidarlo para siempre, conocer los condicionamientos de cada zona es complicado y se consigue con la experiencia. Las empresas locales conocen el terreno, lo que va y no va, como se gestiona la vida y el desarrollo de las plantas, llegando a “poseer” el jardín como algo propio, lo nuestro es lo que mejor cuidamos.

Creo que sería importante poder transmitir esta idea y que los políticos y técnicos municipales lleguen a comprarla, eso se hace con comunicación, para ello se necesitan profesionales que sepan transmitirlo.

5.-En el objeto de las licitaciones aparece con frecuencia “mantenimiento de edificios, limpieza, obras de restauración, jardinería y otros”, ¿qué piensa al respecto?

El mal nace desde la base. Nada tiene que ver un jardinero con el resto de profesiones. Viene al hilo de lo que he expresado en la pregunta anterior, se busca a la gran empresa que se supone puede resolver todo con un solo contrato.

Es cierto que la mayoría de obras de jardinería quedan incluidas como el maquillaje de obras diversas de construcción, aun así habría que separarlas totalmente, el jardinero debe participar desde el principio de la obra, desde la cimentación, pero la jardinería nada tiene que ver con el resto.

Existen algunos conceptos que resulta fundamental  transmitir a la sociedad en general y a los políticos en particular, uno básico es la importancia del “jardinero” como persona capaz de lograr el mayor rendimiento en el desarrollo de las plantas y la belleza de los jardines. Vuelvo a la necesidad de un comunicador profesional y el control de la calidad de las empresas de jardinería a través de las asociaciones profesionales.

Separar la jardinería del resto de oficios en las obras, mucho más en los mantenimientos, es vital, no solo para nuestro sector, sino para el beneficio de los jardines.

6.- La jardinería afecta al medio ambiente, a la salud de las personas, genera empleo y riqueza mejora la imagen de las ciudades y la calidad de vida de los ciudadanos. ¿Porqué no se le da importancia?

Tal vez, el jardinero sigue viéndose como aquel labrador que toma sus herramientas y trata a las plantas como si estuviesen en su huerta. Algo sencillo de hacer, pese a no serlo.

La comunicación resulta básica, transmitir y convencer a la sociedad de la importancia de que sean profesionales cualificados, bien formados, los que deben cuidar sus plantas, es un objetivo que las asociaciones deben priorizar.

Como ejemplo sirva el siguiente, la agricultura y el agricultor sigue siendo percibido por la sociedad general como un oficio fácil, sin mucha capacitación, que cualquiera es capa de hacerlo. Este sector fundamental no solo en la vida cotidiana es un elemento de defensa, ningún pueblo estará seguro si no tiene garantizada su capacidad de subsistencia mediante la autoproducción de alimentos.

Esto tan básico no lo sabe y no lo pensamos casi nadie, la desaparición de la producción agraria en Europa supondría una debilidad defensiva fatal.

Los agricultores deberían utilizar profesionales de la comunicación para transmitir la gran, inmensa, importancia de su labor, la alta tecnología alcanzada por nuestro sector agrario, la importancia que tienen los cultivos en la existencia de población rural, etc.

Algo parecido se debe hacer en nuestro sector, transmitir a la sociedad la importancia de las pymes de jardinería resulta de vital importancia para nuestra defensa y la de nuestro futuro inmediato.

7.- ¿Piensa que el tejido empresarial está cualificado?

Por lo que puedo apreciar, existen muchas empresas muy bien preparadas, pero siguen existiendo una mayoría con falta de preparación y tecnificación.

La formación de profesionales es un gran reto que se debe asumir por todos y poner solución cuanto antes.

Para mí fue muy gratificante que algunos empresarios que asistieron a la Universidad del Norte en Barranquilla, como alumnos del Diplomado en jardinería, nos contratasen para dar cursos de formación a sus empleados. Ese es el camino la profesionalización mediante la formación continuada, nunca se deja de aprender.

8.- ¿Cuáles son, según su criterio, las soluciones para mejorar el verde urbano?

Formación, formación, formación y profesionalidad.

La implicación de los jardineros con sus plantas, el sentimiento de propiedad sentimental es importantísimo en un trabajo donde existe contacto entre seres vivos que sienten.

Un jardinero implicado con sus plantas nunca las abandonará y sentirá orgullo de los resultados de su trabajo, de poder mostrar como decoran sus pupilas.

Mientras no se evite el cambio de empresa en el mantenimiento del verde, que cada equis tiempo van a luchar por hacer lo mismo más barato y, normalmente, con otras personas al cargo de la supervivencia de las plantas, reduciendo los costes, buscando únicamente el beneficio inmediato, sin importar nada más, las plantas importan menos y el futuro del verde estará en peores condiciones.

La implicación en resultados es fundamental, si solo se persigue el resultado y a menor coste, cada vez se invierte menos en las labores de conservación y el resultado lo podemos apreciar a diario.

Campañas de concienciación son fundamentales, volvemos a los profesionales de la comunicación y el papel de las asociaciones profesionales.